El sándalo tiene un aroma cálido, suave, un poco dulce. No tiene el olor seco de una rama o un tronco disecado. Es más parecido al perfume de una madera que estuvo días absorbiendo especias y calor.
Existen tradiciones indias que dicen que la primera imagen del Buda fue tallada en la madera de un sándalo. Monjes budistas aún se frotan pasta de sándalo en la frente para entrar en un estado de calma antes de meditar.
En las islas al sur de Chile se descubrió una especie, el sándalo de Juan Fernández, de madera más rojiza en el centro y fuertemente aromática. Ese árbol se extinguió en 1908, pero todavía existen fragmentos de sus hojas que conservan su olor.
El mes pasado el músico brasilero Emmanoel Ximendes publicó el disco “Sob o sol e sempre” ☀︎ youtube ☀︎ tidal ☀︎ bandcamp ☀︎ spotify ☀︎
Este fue el envío número 104 de “ a.m “.


